Una madrugada fría
de Junio, todo se cubrió de un oscuro silencio.
Me quede sentada
en un rincón imaginando si tal vez tendrías algo para decirme, o si realmente
habrías comprendido la medida de mis palabras.
Pensé, el silencio
sabe mucho de sentimientos, dice muchas cosas, pero al mismo tiempo no dice
nada.
También comprendí
que no hace falta hacer el más mínimo
ruido para entender que, el que calla, otorga. O simplemente no hacen falta
palabras para explicar que ya no queda nada por decir y después, después…no hay
después.
“Sin embargo, a través
del silencio algo palpita, y brilla.”
(Antoine de
Saint-Exupéry)
*Título: frase
de Víctor De La Hoz

